Sector · Ventas
La prueba más débil de este sitio, y no la estamos escondiendo
Unas gafas que te susurran argumentos de venta al oído son lo más fácil de imaginar y lo más difícil de demostrar. Dos aseguradoras las probaron y dijeron que no. Una midió un ahorro real. El resto es posventa con etiqueta de venta.
Todos los sectores de este sitio se montaron igual: encontrar los casos, leerlos, publicar lo que de verdad midieron. Este volvió más flaco que los demás, y lo honesto es decirlo arriba, en vez de disfrazar ocho historias de tendencia.
Dos empresas lo intentaron y dijeron que no
Erie Insurance puso Google Glass a ocho empleados de siniestros durante cuatro meses. A los asegurados les gustó. Aun así, Erie concluyó que el aparato no estaba listo para sustituir su proceso de siniestros, porque la Explorer Edition no tenía flash ni zoom, justo lo que hace falta al fotografiar daños en un sótano oscuro. National ConnectForce Claims probó la misma idea en visitas de catástrofe y halló que un móvil corriente hacía la misma documentación por menos dinero. Ninguna de las dos la adoptó.
La única victoria medida
USAA puso gafas AR a los peritos de campo para que un responsable en la oficina viera la misma escena y guiara la visita en directo. El piloto de 2019 eliminó 160 horas de desplazamiento de cuatro peritos en tres meses, y USAA pasó a una prueba de producción con 250 pares. Es la única cifra de este sector con un denominador comprobable.
Un agente inmobiliario del interior del estado de Nueva York retransmitió visitas a viviendas por Zoom con gafas Vuzix M400 durante el confinamiento de 2020 y dice haber recibido una oferta por escrito al día siguiente de la primera jornada de puertas abiertas virtual. Es un agente, citado en la nota de prensa del propio fabricante, y así queda archivado.
Qué son en realidad la mayoría de estos casos
Beumer, Orkel y Raymond West no venden con gafas; dan soporte a equipos ya vendidos. El cliente recibe un visor, se lo pone, y un técnico a miles de kilómetros pasa a ver la máquina por los ojos del cliente. Orkel compró 40 unidades exactamente para eso. Un concesionario Hyundai en Mountain View metió gafas de Meta en su inspección de múltiples puntos para que el vídeo llegue al cliente y este autorice, y no publicó tasa de aprobación, importe por orden de trabajo ni testimonio con nombre.
Si buscas el sector en el que esta tecnología ya se paga sola, lee las páginas de etiquetas y de apoyo a la decisión. Este es donde la promesa todavía va por delante de la prueba.